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video clip... ¿un mal necesario?
[vea también los CDs básicos y recomendados de este mes]
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[ ] Tengo la autoridad suficiente para escribir (y hablar) sobre el video-clip.
Sencillo: yo estaba allí, justo en el momento en que nació MTV; he asistido a todas las fases y evolución de la música en movimiento; he visto algunas creaciones pioneras de los sesenta y setenta en las que ya se vislumbraba la perfecta combinación imágen-sonido; no me he perdido películas básicas como Yellow Submarine, Tommy, The Song Remains the Same, The Wall y otras no menos importantes.
De alguna forma, he estado presente en dos momentos básicos de la música en forma de video-clip: antes (cuando sólo existía el acetato y, a lo sumo, un afiche) y después (como complemento básico e inseparable).
El video-clip no sólo le cambió la cara al negocio de la música (ya no es suficiente tener el cd; también son insustituibles el video, los videos, el video-concierto, la video-entrevista…) sino que también contribuyó en forma definitva al establecimiento de nuevos parámetros en el montaje cinematográfico (la edición, aunque el término correcto para el cine es montaje); alteró la estética visual (las grúas sirven para algo más que bajar gaticos atrapados en un árbol o salvar personas a punto de freirse en un edificio en llamas), creó una nueva gramática visual (una cinta como The Matrix, en verdad, no es una película… es un video-clip de larga duración); generó una dinámica vertiginosa para el mundo de la moda, cambió el lenguaje de la gente y, entre muchas otras cosas, estableció como religión oficial el culto a la juventud a través de canales tan influyentes como MTV.

inocencia perdida
Las estrategias de mercadeo, los trucos y demás artificios creados para vender música en los sesenta y setenta hoy parecen cándidas aventuras de ingenio. La era video-clip refinó al máximo las posibilidades de manejo de imagen al punto de crearle a los artistas nuevas y mentirosas identidades. En otras palabras, los músicos empezaron a vender lo que proyectaban, no su música. Los sonidos pasaron a un segundo plano. Cambiaron dramáticamente las preguntas entre fanáticos de los discos. Se olvidó el tradicional ¿ya escuchaste tal disco?, para ser reemplazado por ¿ya viste el video de tal?
Los inteligentes realizadores de video clips crearon universos paralelos, ideales, fantásticos. No es casual pues que algunos de los más habilidosos directores de cine de este tiempo hayan tenido como escuela el video-clip (un sólo ejemplo: Russell Mulcahy, creador de Highlander, se inventó el caótico infierno de los más espectaculares videos de los Duran Duran).

un salto en el tiempo
Con el video-clip la música no es pues lo más importante. Y el asunto está pasando a mayores, desde hace mucho tiempo. Thriller, el video de Michael Jackson, dirigido por John Landis (De Mendigo a Millonario, Blues Brothers, Animal House, American Werewolf in London…), costó muchísimo más que la realización misma de todo el álbum. Pero la pregunta lógica que viene de inmediato a la cabeza es: ¿Thriller hubiera vendido cerca de 30 millones de discos sin los videos? La respuesta contundente es no. Lo cierto es que había dos productos perfectos, complementarios. Aun gastándose más dinero en videos y directores reconocidos, el ex-negro nunca fue capaz de repetir la hazaña.
Mi condición de marginal (en términos musicales) me ha llevado a esconderme de las músicas masivas, de los éxitos que a todos enloquecen. Resulta sano para mí alejarme de las corrientes principales, de los cuarenta principales y de los dj´s, principalmente. Ese mundo no es real. Es tan artifical como el maquillaje de sus presentadores (vos no, Yilmar); como las ropas locas que se cuelgan en sus escuálidos cuerpos. Ese mundo de millones de discos vendidos, de nominados a premios y demás tonterias, no es el que retrata la verdad más verdadera que contiene la música misma.
Los canales de videos, los programas de videos se han venido convirtiendo paulatinamente en franjas donde pautan las grandes disqueras (en Teleantioquia la mayoría de los espacios de video-clips están controlados por empleados de Sony Music). Ese manejo impide que el panorama sonoro pueda observarse objetivamente.
Cada cierto tiempo me acerco a la superficie mediática para saber qué tienen haciendo los chicos de las disqueras a sus empleados de los periódicos, canales de Televisión y emisoras. Y lo que pude ver en estos días, confirma mi sospecha apocalíptica: nos (se los) llevó el putas. La música (¿los videos?) ahora está en manos de atractivos jovencitos que, como Britney Spears, Christina Aguilera, Backstreet Boys o Ricky Martin, por mencionar unos pocos, por mencionar a los más importantes, tienen más de acróbatas que de cantantes.
La música se convirtió en coreografía, en casting. Los artistas (con sus peinados, ropas y actitudes ensayadas), me imagino, son sometidos a rigurosas sesiones de fotografía, a pruebas de video (¡video!). No sólo se audiciona para demostrar las aptitudes artísticas o interpretativas; se eligen rostros, cuerpos y, más allá, se buscan tipos. El tipo de hombre que le gusta a las madres de las adolescentes: rubio adorable (genera confianza… imposible que sea vicioso). El niño que le gusta a la comunidad latina: bien morenito, pelicrespo y con tatuajes;. mezcla mexicano-boricua. El tipo aventurero… los Backstreet Boys y una docena de grupillos (ninguna toca instrumento alguno… ninguno compone).
Una canción de los ochenta ya lo había advertido: Video Killed the Radio Star. La cosa es más dramática hoy día: el video está matando la música entera.

cd´s básicos

Más que para mostrarle a las visitas, todos tenemos la obligación (no necesidad) de estar bien armados musicalmente. Olvídelo, el vinilo no va a volver. Sus viejos discos de pasta ya no sirven. Desde esta nada modesta columna le vamos a dar pistas claras para que tenga una ciditeca respetable, con discos imprescindibles de la historia rock

cat stevens
the ultimate collection
Resulta difícil hablar bien de un tipo cuyo fanatismo religioso lo llevó a renegar de todo su pasado e, incluso, a apoyar la condena a muerte del Islamismo contra Salman Rushdie por sus Versos Satánicos. Se trata del mismo sujeto que algún día escribió y cantó algunas de las más bellas canciones de la década del setenta; temas que para personas de cierta edad, ya están tatuados en la memoria. Pero, ¿qué más se puede hacer? Stevens es básico porque fue capaz de sintetizar la sensibilidad particular de una década de transiciones. En él se podía encontrar al solitario cantautor con su guitarra, al moderno juglar que interpretaba los deseos más secretos de una generación, el artista inspirado que no tenía necesidad alguna de gritar… que conocía el enorme poder de las palabras bien articuladas. Pero Cat era capaz de mucho más. Algunas creaciones suyas eran tan complejamente estructuradas que, sin ningún problema, podían clasificarse como música seria por sus elaborados arreglos sinfónicos y sus pretensiones más allá del pop.
Esta colección definitiva de Stevens tiene 24 canciones, y aunque faltan algunas piezas básicas de sus últimos trabajos, bien vale la pena acercarse a quien fue uno de los más grandes de su época (Moonshadow, Peace Train, Wild World…) … aunque ahora le haya dado por cantar sólo a la gloria de Alá.

cds recomendados

jaguares
bajo el azul de tu misterio

Hay mucho fanático de Caifanes, y ahora Jaguares, convencido de que Saúl Hernández es algo así como un Jim Morrison del subdesarrollo. El montón de leyendas tejidas alrededor de su vida; sus desapariciones en el desierto, su supuesto consumo de peyote, su locura mística, sus letras sacadas probablemente de viajes sicodélicos, todo, absolutamente todo, le ha servido para rodearse de un halo algo mesiánico que, en verdad, disfruta a plenitud. En mi calidad de no fanático de Saúl, siento que puedo escribir objetivamente sobre su más reciente producción: un maravilloso puente en vivo entre su glorioso pasado con los Caifanes (disco 1), y una inteligente continuación de su proyecto personal en el que, en definitiva, muestra que su música es él, que no es suceptible de ser dañada o mínimamente alterada por la entrada o salida de cualquier otro músico (disco 2). Bajo el Azul… es una colección para iniciados de un sonido que hace rato dejó de ser Rock en Español para convertirse en la más universal de las músicas: rock, rock puro, con la actitud básica que exige el género.

love and rockets
lift
Haskins, Ash y J lo hicieron de nuevo: editaron un disco que les entrega la útil credencial de contemporáneos, vigentes, actuales y no obsoletos. Para unos tipos que ya tiene más de treinta años, que hicieron parte de Bauhaus (una de esas bandas que apenas, por estos días, se le empieza a entregar la etiqueta de pioneros) y que han respetado y seguido sus principios e instintos, sonar a final de siglo, a principios de siglo, resulta un logro imposible de ocultar. "Lift" es su encuentro afortunado con la densidad de unas atmósferas construídas electrónicamente y a partir de sus instrumentos base: bajo, guitarra y batería. Dejémoslo claro: este trío inglés está constituído por músicos, nos por dj´s. Esa simple y necesaria aclaración significa que aquí hay canciones con estructura propia; que un tema comienza y termina (no se prolonga al infinito con el ya consabido tan tan tan)… significa que no es música para discotecas; significa que, finalmente, se debe hacer una elaboración conciente para disfrutarlo. Para unos tipos a los que se les acababa de incendiar su estudio de grabación, Lift fue un perfecto renacer… literalmente desde las cenizas.

modern english
after the snow
Esta formación inglesa es otra de esas tantas bandas que, ni en vida ni disueltas, lograron obtener mínima atención de público y crítica especializada. Editaron más de media docena de trabajos, hicieron música de todos los calibres, estuvieron presentes en las tres últimas décadas (haciendo lo debido, lo que corresponde a cada período), crearon una pequeña legión de seguidores alrededor del planeta y, finalmente, quizás, sigan por ahí, todavía, conspirando música. En su fase inicial (1981), mientras hacían parte de la élite 4AD, los Modern English crearon una serie de obras en las cuales alcanzaron a concretar una particular visión de la new wave electrónica, camino que continuarían con el éxito relativo de los grupos impulsados por Ivo Watts, hasta desembocar en un pop incapaz de crear algo memorable. After the Snow es un remake, corregido y aumentado, de una colección editada en 1982 y en la cual se puede hallar la que, en mi humilde juicio, puede ser considerada una de las canciones más perfectas -y desconocidas- de esa década: I Melt with you.

javier rodriguez

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Página actualizada el viernes, 14 julio 2000
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