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amigos del más allá
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Haber salido vivo de Macondo produce una extraña sensación a medio camino entre el milagro, la nostalgia, y una morbosa curiosidad por saber lo que hay más allá, especialmente porque vuelve uno a explorar el significado de muchas cosas que se dejan: la familia, el amor, la patria... los amigos. Uno espera encontrarse por aquí con los juegos de póker al calor de un puro en el "basement", los campamentos de verano; ir juntos al bar a ver el partido de "baseball", esperar la invitación "arriba a tomar un café" al final de la primera cita o quedarse todo el día haciendo chistes flojos en un sofá, todas rutinas retratadas en Friends, la insulsa e inverosímil comedia que me imagino estará haciendo estragos en los ratings de la selecta televisión en nuestra adorada Macondo (no Luis, aquí sólo se ve en cable). Pero hasta ahora eso no me ha tocado por aquí.
Lo cierto es que en la distancia hay que entrar en contacto con otros, tratando a veces de entender mejor a qué se refería Alberto Cortez, cuando le dejaron un tizón encendido que no pudo apagar ni con las aguas de un río (quizás los mismos a quienes les "adeuda la ternura"); o por qué Roberto Carlos buscaba insistentemente con quién más fuerte poder cantar (un dólar por cada amigo no le caería mal a nadie). Amiiiiiiigaa, que dulce, que sencilla esa palabra suena hoy... Amigos del "más allá", si se quiere, he conocido en las tierras del tío Sam, gente abierta, sin fronteras:
yaroslav (ucrania)
Nuestro primer intercambio cultural estuvo aderezado por el etílico elixir que más se bebe en las praderas de la ex Unión Soviética. Es periodista y ha leído casi todos los libros de García Márquez. Vino a hacer una práctica de tres días en la empresa donde trabajo, aunque estuvo un mes visitando otros medios de Charlotte. Nos hicimos amigos en una comida en la casa de Joe, el americano que lo estaba hospedando. Slava (para sus amigos), preparó un delicioso plato típico a base de remolacha y una ensalada "rusa" igual a la que comemos el Colombia con papa, jamón y verduras. Después de innumerables "bushma, bushma, bushma, hey, hey, hey!" a todo pulmón ("salud", en ucraniano), la fiesta terminó en la colección de objetos de guerra de Joe, quien con su padre (veterano de la Segunda Guerra Mundial), nos contó una buena cantidad de historias que hacen ver a Tom Hanks en "Rescatando al Soldado Ryan", como un boy scout perdido en el patio de su casa. Finalmente casi nos echan porque la rasca nos dio por ponernos los sombreros, cascos, uniformes y condecoraciones del señor (en un acto típico de irrespeto tercermundista) que no pudimos evitar. Por fortuna ninguna reliquia estaba cargada.
Yaroslav es dueño de una revista en su país, y los políticos no lo quieren casi porque allá también hay mucha corrupción y denuncia a todos los que puede. Durante su estadía conoció a la dulce y laboriosa Racquel (su horario en el trabajo es de 10 de la noche a 3 de la mañana) con quien se debe estar casando por estos días allá, en Ucrania, en una ceremonia ortodoxa, si es que todavía puede porque a sus 32 años ya tiene tres matrimonios encima. Posiblemente nuestra visita a Europa empiece en su casa.
david (USA)
David es Sociólogo y Geógrafo. Estaba viviendo en Bogotá cuando El Bogotazo porque su padre trabajaba para el gobierno norteamericano y viajaba por todo el mundo desarrollando sistemas de irrigación para mejorar la Agricultura de países en vía de desarrollo. Birmania, India, Costa Rica
se cuentan entre sus escalas. David es el encargado de toda la educación a distancia (es experto en Internet) del college donde mi esposa y yo estudiamos.
Con David estuvimos en Jillians, un miércoles. Nos llevó a este multi-bar para aumentar el promedio de edad en el lugar, lleno de juegos de video de lo más sofisticados, y donde se puede disfrutar un sabroso ron jamaiquino que nos acompañó mientras nos contaba detalles de su vida. Este veterano de Corea construye sus propios kayaks (tiene dos colgados del techo de su apartamento, construido en una vieja fabrica), está terminando de trabajar el texto "El Ultimo Cazador, el Primer Granjero" sobre la aparición del sedentarismo en la evolución humana, y tiene una amiga en Japón que probablemente lo haga irse a vivir en California para tenerlo más cerca. Ya lo comprometimos para ver "La Vendedora de Rosas" en su "home theater" y el próximo paseo con él incluye pesca y acampada.
sarah (USA)
Sólo la he visto una vez porque vive en Durham (a tres horas en carro, cerca de Raleigh la capital del Estado). Esta mona flaca de pelo supremamente corto, me invitó al lanzamiento del cd "Aire y Candela" del dúo "De Madera", un experimento que explora las posibilidades del flamenco en las guitarras de un colombiano y un australiano. Empezamos escribiéndonos para discutir de música, pero sus amores frustrados la han llevado a pedirme consejo. Casualmente uno de nuestros correos giró alrededor de San Valentín (así se llama aquí al Día del Amor y la Amistad, y se celebra en febrero). Le he dicho que abandone sus libros de poesía del siglo XVIII, pero ella argumenta que no puede evitar buscar, en la literatura, similitudes con la cosmogonía de los nativos americanos (indio ya no se usa) que conoció en una reservación en Arizona (el estado del que proviene originalmente). Dice despectivamente que los hombres somos unos "flakes", pero no he podido saber a qué se refiere. Por eso nuestra amistad se ha fortalecido a través del correo electrónico; yo tratando de descifrar sus insatisfacciones sentimentales y ella pidiéndome explicaciones sobre lo que pasa en Colombia. Creo que tendremos tema para rato, especialmente cuando me pregunta ¿Por qué la gente no hace algo para cambiar las cosas en tu país?
Sarah es la jefe de ventas de Alula Records, un sello de "World Music" que está cogiendo bastante fuerza por estos lados, y el primero de septiembre la voy a ver por segunda vez pues me invitó (bueno, a mi esposa y a mí, claro), a dormir en su nueva casa. Ya les contaré los detalles.
Ser amigo es hacer al amigo todo el bien, que bueno es saber amar... cantaba yo en misa con los Jesuítas. Pero lo cierto es por aquí las cosas se complican porque mi comprensión de repertorio hasta ahora no va más allá de Carole King, gracias a quien (con una pequeña ayuda de su amigo James Taylor), todos los baby boomers "consiguieron un amigo" ), y yo pude dedicársela a todas mis amigas -que ya se habían cansado del viejo Bosé y creían más en Camilo Sexto- antes de dejarme el "corazón partío".
Mis amigos de más allá de Macondo, y otros que he conocido de Bulgaria, Estonia, Alemania, Holanda, Inglaterra, Chile, Marruecos o Escocia, se preocupan sinceramente de las cosas que pasan en Colombia y que no puedo explicarles. Quizás tenga que cantarles "Imagine", o prometerles que todos nos aprenderemos de memoria "Revolution" (Lennon-McCartney).
Luis Matta
cartas@elocio.com |
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