|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
fiesta, tragedia... tan lejos, tan cerca
Regreso al listado de artículos archivo de mmmmmm |
|
|
|
|
Luis Pérez, candidato a la Alcaldía de Medellín por el glorioso Partido Liberal, acaba de abrir su página de Internet y, según él mismo, ha recibido 17 mil visitas. No somos capaces de imaginarnos 17 mil personas leyendo propuestas políticas. No somos capaces de imaginar que Luis tenga la mitad de visitas de elocio.com en menos de un mes. No somos capaces
¿Será que algunas entidades que mandan faxes de diez páginas no saben que existe una cosa llamada e-mail?
El Caguán ya se volvió algo así como un santuario. El Alcalde de Villavicencio fue allí a agradecer que hubieran devuelto a cuatro de los seis secuestrados de su familia. De paso va a implorar que le devulevan a su esposa y a una amiga de ella. Sí, defintivamente un santuario
Santiago Botero, el ciclista colombiano que se ganó el título de la montaña en la Vuelta a Francia, es un caso raro dentro del ciclismo nacional: estudió y es bonito
En las repeticiones virtuales de las jugadas, los estadios colombianos aparecen completamente abarrotados. En las repeticiones virtuales
Carlos Alberto Lugo no es un reo comun y corriente. No, es un prisionero colombiano "de modo", por lo tanto, puede hacer unas cuantas cositas que en cárceles realmente democráticas o bajo sistemas judiciales realmente eficientes, no podrían suceder.
La lista de privilegios que este sufrido reo, detenido por hurto calificado y testigo del caso Alvaro Gómez, tiene que padecer constantemente incluye: salidas a rumbear a la Zona Rosa de Bogotá en compañía de sus vigilantes, visita a algunos moteles de la ciudad escoltado por sus amigos los guardias y, al parecer la más extraña de todas: visita a una "amiga en Neiva, con pasajes aéreos para él y sus compañeros guardias. Además le prestaban algunas oficinas de coordinadores del CTI para que el inquieto muchacho desfogara sus afanes amatorios en el mismo edificio donde lo indagaban.
Este preso ejemplar, tan típicamente colombiano, demuestra que las cárceles nacionales nos son tan terribles, como algunos malintencionados pretenden hacernos creer.
De todos es bien sabido que los puestos públicos en Colombia, pocas veces, los ocupan los más capaces, los más honestos. Tales distinciones siempre recaen en un grupo político, en un amigo o algo por el estilo. La nueva Ministra de Cultura, Consuelo Araújonoguera, la creadora del Festival de la Leyenda Vallenata, es el más claro ejemplo de amiguismo
y folclorismo, a lo Macondo:
Vengo a trabajar (pues claro), no quiero homenajes (en la Costa todo es motivo de festejo y homenaje) pues todavía no se sabe si voy a salir bien o mal (¿qué será?). Lo que sí sé es que no quiero engalanar los salones del jet set (ella engalana, con su presencia los salones del jet set), sino sacar la cultura a la calle y usarla para construir la paz (estamos salvados).
Nos parece bastante gracioso que a Ramón Jimeno le supo a mico la entevista que le hizo a Sofía Vergara. Cuando le empezó a preguntar cosas que no se aprenden parada frente a una cámara, mostrando las tetas, la insignia nacional se le enojó. Muy bueno. Eso les pasa por glorificar ídolos con pies de barro y cerebro
de silicona
¿Por qué en el sur de Bogotá llueve y hay inundaciones, y en el norte cae granizo para que los niños hagan muñecos de nieve
como en el norte
del continente?
Nos da una risa la estudiada informalidad de la nueva Ministra de Cultura: conjunto de marca seguramente extranjera más mochila arhuaca. Esto es algo así como una premonición de lo que va a ser su gestión: vallenato
sinfónico
Resulta paradójico que una de las empresas que apoya la campaña Démosle una mano a Colombia, que busca crear más empleos, hace en Miami las fotos para sus catálogos.
César Gaviria está en un safarí por Africa con su esposa, un cuñado y el infaltable Jean Claude Bessudo, famosísimo personaje del jet set
famoso por vender tiquetes de avión. Ojalá que a Gaviria no se lo vaya a comer un tigre u un mico o una tribu de caníbales
o el jefe de la tribu de caníbales
o el mono de la tribu de caníbales
Se metieron casi 15 ladrones a un edificio en el barrio Laureles de Medellín. Mataron dos policías e hirieron a cuatro; se llevaron cajas fuertes, maletas y otros objetos de valor. Para alivio y tranquilidad de la ciudadanía, la Policía, más tarde, recuperó los carros en los que huyeron los antisociales.
Entrevistaron en estos días al escritor Elkin Restrepo en El Colombiano. Le preguntaron si iba a cine. El tipo, culto e inquieto, le dijo a la reportera, que no va a cine porque nunca el cine será más interesante que la vida
prefiero sentarme en un bar a espantar moscas que encerrarme en una sala a posar de entendido. Nunca te vamos a comprar un libro, hombre Elkin.
Las empresas de energía ya empezaron a transferirnos los costos de los atentados guerrilleros contra la infraestructura eléctrica. ¿Subirán las cuentas de servicios en El Caguán?
o Si uno es marica, ¿se va para el cielo?
En El Tiempo le dan cabida a unos escritos de un sujeto que, aparte de su nombre, aclara que es un ciudadano gay de Medellín. Esto nos va a obligar a escribir que quienes hacemos este periódico somos todos unos varones de Medellín. Jojojojo...
Viendo el desfile del 20 de julio; viendo desfilar el montón de soldados de la Escuela Militar de Cadetes, uno puede empezar a comprender los motivos por los cuales nuestro Ejército está perdiendo la guerra contra la guerrilla: tenemos más músicos que soldados. Ellos, mientras tanto, practican en puebluchos: tiro al blanco, lanzamiento de pipeta, toma de población, masacre de policías... Pero hay cosas que consuelan: tenemos uniformes más bonitos que los chicos de Tirofijo y Gabino.
La tranquilidad de Vijes, una población del Valle del Cauca, está en serio peligro. Se acaba de anunciar que un grupo de personas lideradas por Samuel Navarro va a realizar la novena versión de Miss Gay. El cura párroco del pueblo, Paul Augusto Jiménez (tiene nombre de marica) dice que en el reinado se presentan actos impúdicos: hasta sexo oral ha habido, luego de que los participantes se embriagan (que prohiban el alcohol, para que sólo haya sexo, del otro). Aunque algunos pobladores de Vijes ven el evento como una forma más de distracción, la Secretaria de Gobierno no quiere que tal reinado se realice en su pueblo pues muchos señores casados que asistieron, realizaron actos obscenos (en los pueblos hay escaparates
pero también closets). En Macondo, se pone en evidencia, nuevamente, que para el común de la gente es más grave y peligroso un evento pintoresco como un reinado gay, que unas fiestas en las que termina medio pueblo borracho y atacándose a punta de machete.
Javier Rodriguez, Reytin Tangarife, Braulio Uribe, Juan Camilo Jaramillo...
cartas@elocio.com |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|