.
.
archivos
mentiras verdaderas
Regreso al listado de artículos archivo de medios y publicidad
Directores y responsables editoriales de los medios más importantes del país firmaron en Bogotá un Acuerdo por la Discreción por el cual se comprometieron a cubrir con responsabilidad, calidad, exactitud, veracidad y equilibrio las informaciones relacionadas con la violencia.

Nuestra humilde publicación, por supuesto, no fue tenida en cuenta. Creemos que no nos llamaron por dos razones: una, porque no nos consideran un medio importante; y dos, porque tampoco nos consideran todo lo malos que ellos aceptaron ser cuando suscribieron el acuerdo.
En el bello acto de compromiso sólo hubo un discurso en el que se expresó optimismo ante la actitud escéptica –como la nuestra- que despiertan este tipo de acuerdos. Y es que cuando uno ve que la motivación que asiste a tan importantes personajes para emprender tan loable tarea son cosas tan gaseosas como el deseo de contribuir al logro de la paz, al respeto de la vida y a la búsqueda del bien común, uno no puede ser más que escéptico.
Piensan los medios importantes que para lograr eso es necesario hacer pactos entre el mismo bando: un arreglo, acuerdo o convenio. Pensamos nosotros, los medios no importantes, que el asunto debe ser por convicción y debe obedecer a criterios claros de ética periodística, a códigos que no se deben violar. Con el Acuerdo por la Discreción se da la idea de que alguien está cediendo algo con la condición de que otro también haga lo mismo. El asunto, de entrada, está condicionado porque no nace de una libre, espontánea e individual iniciativa sino que es fruto de una convocatoria. Para los medios importantes sería vergonzoso no hacer parte del cuento. Para nosotros es vergonzoso negociar condiciones iguales para todos, para que nadie pueda ganar más rating.

El texto final del Acuerdo por la Discreción, refleja la vergonzosa realidad de los medios criollos: hay que inventar una ética periodística que, hasta ahora, no existe. Resumimos:
1. El cubrimiento de actos violentos será veraz, responsable y equilibrado. Esto sólo significa que hasta el momento ha sido mentiroso, irresponsable y sesgado.
2. No presentaremos rumores como si fueran hechos. Es decir que hasta ahora el afán por la chiva los hace chismosos.
3. Fijaremos criterios claros sobre las transmisiones en directo. O sea que hoy día los directos son lo que pase por delante de la cámara.
4. Por razones éticas y de responsabilidad social no presionaremos a los familiares de las víctimas de hechos violentos. Entonces se refleja la actual falta de ética y todo lo irresponsables que son periodistas y directores.
5. Estableceremos criterios para evitar la difusión y publicación de imágenes que puedan generar repulsión en el público, contagio de violencia o indiferencia ante esta. ¿Y quién va a definir cómo es que la gente quiere que le informen sobre la realidad?. Hoy los medios siguen siendo consecuentes con la violencia.
6. Respetaremos y fomentaremos el pluralismo ideológico, doctrinario y político. Con esto, ni más ni menos, están aceptando que los medios en este país no promueven el librepensamiento, imponen sus ideas y hacen eco a sus jefes políticos.
Esta voluntad por firmar algo es una mentira verdadera, una verdad muy mentirosa. Es cierto que, sin querer, los señores responsables de los medios importantes están por lo menos aceptando todo lo malos que son. Pero es una mentira pensar que se cumplirá tal acuerdo pues, por cierto, es una decisión aislada que convoca sólo a un sector y el rating -de la mano de lo truculento- seguirá siendo una tentación.
Por eso, el Acuerdo por la Discreción es una mentira, porque no se cumplirá. Se teme tanto por su incumplimiento que contará con vigilancia. Conociendo el espíritu empresarial de los medios, un grupo de estudiantes capitalinos, que actuarán bajo el nombre de Observatorio de Medios, harán de policías sin bolillo y velarán para que se cumpla el acuerdo. Bueno, como sabemos que muchos se lo pasarán por la galleta, aceptamos también hacerlo nosotros. En elocio, sin que nadie nos lo hubiera pedido estaremos atentos, eso sí, bolillo en mano, como siempre.
P/D. Infortunadamente no nos equivocamos. Una semana después de firmado el Acuerdo explotó un carrobomba en Bogotá y, desde luego, el cubrimiento que hicieron los medios fue más aterrador que el hecho mismo.

Reytin Tangarife

reytin@elocio.com

Secciones elocio
portada
cartas en el asunto
brújula
sonido... 1,2,3
karma sutra de paroli
mmmmmmm
afuera
medios y publicidad
tempo
al vino, vino
mondo
mea culpa
cine, video & dvd
charlas virtuales
lo raro, lo absurdo
allá sí, aquí no

archivos informacion | info@elocio.com contribuya | elocio ahora


Página actualizada el martes, 11 abril 2000
elocio online© es un producto de Publicaciones Elocio Ltda.
Todos los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.
Ningún artículo puede ser reproducido sin permiso previo.
elocio© es una marca registrada
Todos los derechos reservados © 1998–2005