.
.
archivos
género y pecado (todo sobre mi madre)
[vea tambien el director, los alquilados y bloque de cortos]
Regreso al listado de artículos archivo de cine video & dvd
Secciones elocio
portada
cartas en el asunto
brújula
sonido... 1,2,3
karma sutra de paroli
mmmmmmm
afuera
medios y publicidad
tempo
al vino, vino
mondo
mea culpa
cine, video & dvd
charlas virtuales
lo raro, lo absurdo
allá sí, aquí no
A lo mejor lo que hace falta es olvidarse de los géneros (el, ella, etcéteras) siquiera por un momento, y entrar a la república Almodóvar con otros ojos, dispuestos a sentir aquello que solemos ocultar cuando nos ven… y nos preguntan.

Por supuesto no estoy haciendo una proclama en favor del hermafroditismo. Tampoco una cruzada en contra de las manifestaciones amatorias, ni mucho menos una invitación a la guerra entre sexos. Se trata simplemente de darle la razón a ese español que ha convertido su apellido en una marca registrada, que hace posibles los melodramas más universales del cine actual. Bajo su mirada, las mujeres se sienten a gusto.

Todo sobre mi madre, Su más reciente trabajo es una intensa exploración alrrededor del cuerpo y el sentimiento femenino. Mujer-madre, mujer-hija, mujer esposa, mujer-actriz y hombre-mujer (o mujer-hombre, que es lo mismo en este caso).
Pero no voy a intentar siquiera resolver ese nudo de géneros y roles. Casi siempre, al hablar de una película, uno apuesta por definiciones tajantes: es esto, es lo otro... Aquí, con Almodóvar, es mejor ser prudente. Sus historias son una mezcla única de cosas que no admiten muchas etiquetas. La aventura de Manuela tiene tintes de comedia grotesca así como pinceladas de drama depurado, y se encuentra en el camino con toda la sabiduría acumulada por el director tras años de seguir una ruta que considero ejemplar: desde la movida madrileña más atravesada, el mundo subterráneo de los marginados sociales y sexuales, las trampas del amor y la familia, hasta la complicada pompa de los premios en Cannes. En el camino, digo, Almodóvar ha tomado y dejado pistas que conducen sin equívocos a su etapa adulta, poseedora de una madurez de contenido y dramaturgia admirables.
Manuela (interpretada por la argentina Cecilia Roth, que no tiene hijos) resume a la mujer Almodovariana: Fuerte, sabia, tenaz, pero también frágil, sutil y soñadora. No me da verguenza decirlo: Hay que aprender mucho de ellas. En Todo sobre mi madre Manuela ha perdido a su hijo. Hace años ya había perdido al padre del muchacho, convertido en travesti; y para recuperarlos a ambos se embarca en una travesía que la junta con un grupo de mujeres nada normales: una actriz homosexual, un viejo amigo hecho travesti (mujer) y una muchacha en vías del madresolterismo (por culpa de «Lola», su viejo amor, ¡el mismo padre de su hijo muerto!).
Con semejante reparto de monstruos sólo un Almodovar lograría sacar algo de valor, un pequeño viaje con retorno al corazón humano.

En busca de la sonrisa perdida
Tras un proceso evolutivo más que natural, la obra de Almodóvar ha girado con los años hacia un espacio en el que sin duda se siente cómodo: el drama. Hay que hacer la distinción porque lo de antes (compruébenlo repasando su filmografía) eran aproximaciones parciales, aunque cada vez más atinadas, a ese estilo controlado, de intensidad profunda, que recorre Todo sobre mi madre. El mural de situaciones femeninas está casi listo. El precio ha sido el borrado paulatino de esa sonrisa loca, un poco «hortera» y estrambótica que marcó sus primeros largo metrajes. El resultado es como la vida: cada vez se ríe uno menos, pero lo hace mejor.

Música maestro
Como pocos, Almodóvar incorpora la música en el drama sin caer en las mezclas indigestas que estos ingredientes pueden provocar. El melodrama sale de su cárcel de telenovela y lo popular, lo lacrimoso, se convierte en pequeña joya de estilo, perfecto equilibrio entre el Kitsch y el Art Noveau.
A diferencia de muchos varones que por el mundo andamos, este director posee una capacidad de atención extraordinaria, y sabe además qué cosas encajan en cual momento específico. Su maestría viene de la ciencia y la paciencia.

El pecado original
Todos somos hijos, y como tales, cedemos alguna vez al agradecido impulso que nos ordena dedicar nuestras obras a la mujer que nos trajo al mundo. Almodóvar (Pedrito para su mamá) lo hizo todo el tiempo, sólo que hasta ahora nos lo vino a contar de frente. En parte porque su madre murió hace poco y en parte porque ni él mismo lo sabía muy bien. ¡Las madres son tan… bueno, tan ellas!.
Para disimular un poco, Almodóvar menciona a tres grandes actrices del cine. Con Bette Davis, Gena Rowlands y Romy Schneider, más la exploración a Un tranvía llamado deseo, quiere ajustar sus cargas y tomar impulso para continuar.
Torciendo un poco las palabras del refrán, el propósito logrado de Almodóvar es ganar por punta y punta, quedarse finalmente sin el pecado y sin el género.

(España, 1999) de Pedro Almodóvar, con Cecilia Roth, Marisa Paredes, Antonia San Juan, Candela Peña, Penélope Cruz, Rosa María Sardá, (y uno que otro varón secundario) …


director

Almodovar

Biografía:
Pedro Almodóvar Caballero, hijo de Francisca y Antonio, nació en Calzada de Calatrava (Ciudad Real) La Mancha, España, el 25 de septiembre de 1951. Sus dos hermanas (Antonia y María Jesús) son amas de casa. Su hermano Agustín gerencia El deseo, la productora de sus películas.
Hizo muchas cosas antes de llegar al cine, la que más se menciona es su trabajo de oficina en la Telefónica de Madrid.
Filmografía:
1974: -Film político. -Dos putas o historia de amor que termina en boda.
1975: -El sueño o la estrella. -Homenaje. -La caida de Sodoma. -Blancor.
1976: -Sea caritativo. -Muerte en la carretera.
1977: -Sexo va, sexo viene.
1978: -Salomé. -¡Folle… folle… fólleme Tim!. Aquí empiezan los largos.
1980: Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón.
1982: Laberinto de pasiones.
1983: Entre tinieblas.
1984: ¿Qué he hecho yo para merecer esto?
1985: (para televisión) Trailer de Amantes de lo prohibido.
1986: Matador.
1987: La ley del deseo.
1988: Mujeres al borde de un ataque de nervios.
1990: Atame.
1991: Tacones lejanos.
1993: Kika.
1995: La flor de mi secreto.
1997: Carne trémula.
1999: Todo sobre mi madre.

Declaración propia: La familia cumple un papel, pero no por eso dejo de reconocer que es un instrumento de represión de primer orden. Nadie puede hacerte el mayor chantaje, el más brutal, el que más dolor te provoca, que la familia.
Opinión ajena: Es la demostración viviente de que los sueños pueden ser realidad. Si alguien ejemplifica el cuento de la lechera sin la crueldad de ese final desolador en el que el cántaro se rompe, y con él los anhelos de la campesina, es Pedro Almodóvar. -Angel Harguindey.
Proyectos futuros (cómo en las revistas light): El chico del periódico, en los EUA. «Será una comedia de suburbios».
Posible gran secreto final que explica el estilo, la intuición y el tacto de este personaje: Almodóvar es mujer.


alquilado

Si quiere, puede pasar este mes de fiesta en fiesta, de comilona en comilona, en un lugar exótico, en medio de una multitud o en un desierto inhóspito. Pero si en vez de eso decide visitar su videotienda de confianza, puede pactar un matrimonio por conveniencia con el cine para llevar a casa. A lo mejor termina de verdad enamorado. He aquí algunas propuestas…

Golden Eye

Bueno, no tan viejo, pero sí la primera de las películas Bond protagonizadas por Pierce Brosnan. Al pobre James Bond de los noventa no le funcionan los viejos trucos de siempre: una de sus compañeras de reparto lo trata de dinosaurio; su jefe -M- es en esta oportunidad una mujer; en vez del acostumbrado enjambre de chicas revoloteando en torno suyo hay sólo dos damas principales; en fin, el mundo ha cambiado dramáticamente y al 007 lo cogieron fuera de base. Lo que no cambia nunca es la maldad del planeta. Siempre hay un villano megalómano que amenaza a la civilización como la conocemos. Menos mal tampoco cambia (ni envejece) la acción glamorosa que este personaje nos ofrece en cada nueva aventura.
Ahora que se estrena en cine un nuevo episodio, no sobra echarle un vistazo a uno de sus capítulos anteriores.

Azul

La primera de las tres obras finales que el polaco Krzysztof Kieslowski dedicó a su patria adoptiva. Para mí, la más hermosa, la más profunda, la más triste y la más intensa de todas. En Blanco y Rojo, las otras dos, la historia continúa y concluye, aleatoria, confusamente, tal como la vida; pero la apertura que ofrece Azul, con esa gélida y entrañable actuación de Juliette Binoche, destaca sobre el resto de la trilogía, descubriendo esa fuerza que sólo el dolor puede darte, esa ganancia que se obtiene de la pérdida.
Ya se que no parece una recomendación adecuada para un diciembre cualquiera pero, primero, nos guste o no, éste no es un diciembre cualquiera y, segundo, es una alternativa perfecta para otro tipo de sensibilidad: la verdadera aventura del autodescubrimiento, el fortalecimiento y la maduración, no para otro milenio (que es una completa tontería) sino, simplemente, para el día de mañana.

Stealing Beauty

Califica en ambas categorías por razones diferentes. La novedad corre a cargo de Liv Tyler, su protagonista. Aunque ya había rodado dos películas antes de esta, Stealing beauty fue la cinta que la puso en ojos y boca del mundo entero. Frescura, candor, sabiduría, ternura y muchas cosas más pueden hallarse en su personaje, en su interpretación. La mano del director (Bernardo Bertolucci) y el incomparable paisaje de la Toscana italiana hacen el resto. Si bien no alcanza el grado de obra maestra, este intento de retrato colectivo tiene momentos gratificantes, una cálida belleza atmosférica y una banda sonora excepcional. Por si no lo habían notado, lo de robado viene del título.

Everyone says I love you

Republicanos y demócratas, dos universos paralelos e irreconciliables. Woody Allen usa esta divertida premisa para construir la familia loca (vehementemente política, jocosamente disfuncional) que protagoniza esta cinta. Matrimonio y divorcio, hijos propios y ajenos, enamoramientos y separaciones, todo un caos amatorio que además se desarrolla según los parámetros del viejo musical de Hollywood, ese en el que todos rompen a cantar de pronto y aparecen las más disparatadas y complejas coreografías en cualquier esquina. Aunque el género ha desaparecido y, con pocas excepciones, resulta tediosísimo de ver en nuestros días, el mago Allen logra darle un ritmo tal que se oye y se ve sin contratiempos.
Si de tomar prestado se trata, este autor sabe como sacar el mejor partido de cada género y de cada intérprete ( Goldie Hawn, Drew Barrymore, Julia Roberts, Alan Alda, Edward Norton) al punto que todos querían, a toda costa, trabajar para él. Todos decían que lo amaban.


bloque de cortos

Péliculas 1999

Es la pura magia de los números, tres nueves juntos y todos se quieren volver locos, un diciembre 31 irrepetible basta para que los sueños se alboroten y multitudes desaforadas salgan a la calle gritando los juramentos de siempre: este año sí… con el agravante de que, cegados por la bulla, todos creen ser inmortales... el milenio entrante haré esto, el milenio que viene dejo de hacer esto otro…
Dos películas, entre muchas otras, se sumaron en su momento a la histeria de ese día para interpretarla a su manera. Una, más tranquila, es Until the end of the world (Hasta el fin del mundo) de Wim Wenders, que combina una historia de persecusiones e intriga policíaca con algo de romance y un invento lleno de poesía: una máquina que permite grabar lo que se ve y transmitirlo a otra persona. El 2000 se recibe desde el espacio y el desierto australiano.

En la otra, Strange days (Días extraños) de Kathryn Bigelow ocurre algo similar, pero más a la «americana», con un policía que persigue el contrabando de imágenes ilegales (snuff, hard core) grabadas en minidiscos que pueden verse por medio de cascos virtuales como si fueran pensamientos o recuerdos propios.El climax final ocurre en Times Square justo a la medianoche del último día de 1999, con tiroteo y persecusión, como debe ser.Dos caras del cine con muchos puntos en común y al mismo tiempo muchas diferencias, dos maneras de llegar al 2000 junto a una ficción que cada día es más real y cercana.

Juan de Arco

La doncella de Orleans, Juana de Arco, santa, es uno de esos personajes que viven por siempre entre la historia y la leyenda. Acerca de su vida se cuentan muchas cosas, condimentadas por el paso de los siglos y el interés de los relatores, muchos de los cuales la han llevado al cine. En los Estados Unidos, y ya en 1916 se hizo una de las primeras versiones: Joan the woman, dirigida por Cecil B. De Mille y protagonizada por una actriz de teatro, Geraldine Farrar. En el 48 fue Ingrid Bergman quien vistió la armadura de la santa para hacer Joan of Arc, dirigida por Victor Fleming. Por su parte, bajo bandera francesa, los paisanos de la santa han hecho sus propias versiones. Una de las más famosas, verdadero clásico del cine, es la del danés Carl Theodor Dreyer, La passion de Jeanne d’Arc (1928) cuya protagonista, Renee Falconetti, pasó a la historia por su interpretación. Jeanne la pucelle (1993) protagonizada por Sandrine Bonnaire es una versión menos pretenciosa y más apegada a la historia, una crónica filmada de sus batallas y los últimos días de su vida.Y finalmente The messenger: The story of Joan of Arc (1999) es el nuevo proyecto de Luc Besson al que llegó dspués de algunas batallas legales y de propiedad intelectual. Esta nueva versión, que protagoniza Milla Jovovich, pone a la santa en las carteleras de todo el mundo. Sólo espero que le haga justicia a sus antecesoras.

Braulio Uribe

braulio@elocio.com


archivos informacion | info@elocio.com contribuya | elocio ahora


Página actualizada el jueves, 6 abril 2000
elocio online© es un producto de Publicaciones Elocio Ltda.
Todos los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.
Ningún artículo puede ser reproducido sin permiso previo.
elocio© es una marca registrada
Todos los derechos reservados © 1998–2005