|
|
|
Rashomon es un clásico indiscutido del cine universal. El filme de Akira Kurosawa no sólo puso al cine japonés (casi desconocido hasta entonces), frente a miles de ojos occidentales, sino que instauró y llevó casi hasta la perfección un método narrativo y dramático que descubría la naturaleza relativa de la verdad.
Hace ya 47 años de esta historia, y ahora, un veterano maestro del crimen y el suspenso, Brian De Palma, recuerda a la cinta japonesa al hablar de su mas reciente trabajo: Snake Eyes.
Se trata, guardadas las proporciones, de lo mismo, con las diferencias que el tiempo y el ambiente propician.
Un crimen se ha cometido. El secretario de Defensa de los Estados Unidos cae asesinado en medio de una multitud y rodeado por dos amigos, los protagonistas Nicolas Cage y Gari Sinise. Estamos en un casino de Atlantic City y asistimos a una pelea de boxeo por el título pesado. Las puertas del sitio se cierran y nadie puede salir hasta que se resuelva el caso.
Queda así servida una de esas tramas que a De Palma más le complace dirigir, con la muerte flotando en el aire y alguien empujado por los hechos hasta el borde, obligado a entrar en acción si quiere salir de esa caldera a punto de estallar.
En medio del vértigo, De Palma se toma el trabajo de reconstruir el crimen con los trozos que le brindan tres de los presentes: el boxeador perdedor, interpretado por Stan Shaw; una experta en balística que iba a entregar cierta información al occiso (Carla Gugino); y el comandante de la marina que encarna Gari Sinise.
Con los datos triangulados de estos narradores, el guión de David Koepp, que también ha escrito para De Palma Carlito´s way y Mission: Impossible, se convierte en un ejercicio de paranoia creativa, ruedas sueltas (eso creemos), que convergen a un centro común mientras nos demuestran que siempre puede haber varios caminos hacia el infierno.
Nuestro guía en medio de este trance es, naturalmente, un ser paradójico, ni bueno ni malo, un poco de héroe y algo de villano, como corresponde a todo policía corrupto que pretenda dejar huella en el cine.
Nicolas Cage, con su cara de angustia contenida, su mirada tristona y su pinta de gigante bondadoso, resulta ser una elección acertada: acción y sentimientos en el mismo paquete.
De Palma sigue haciendo lo suyo, multiplicando en esta oportunidad su capacidad de observación, ya se sabe que en estos casos hay muchas maneras de aproximarse a las cosas, dice en entrevista reciente, citando a Rashomon, por supuesto, y tabulando los 68 millones de dólares que empleó en filmar esta aventura, este reto interesante, como él mismo lo ha llamado.
Ya que las serpientes ven de una manera térmica, guiándose más por el calor de los cuerpos que por su luz, como nosotros, Snake Eyes representa un viaje extraordinario.
director
Brian De Palma
Pareciera que su nombre le fue puesto a propósito: Brian de Palma. Algo asi como un capo italo-americano en ese despiadado y glamoroso mundo (¿alguien dijo mafia?) del cine.
Pareciera también, por mera casualidad, o por ganas de justificar la predestinación, que hubiera surgido para el cine en el momento correcto y con los compañeros adecuados.
Su nombre hace parte de una generación que explotó en los 70´s con obras y estilos que definieron, y aún lo hacen, caminos principales para el cine norteamericano.
Junto a Francis Ford Coppola y Martin Scorsese, encarna la trinidad itálica de un cine que se atrevió a ser violento, oscuro, paranoico, controversial, descarnado y directo. Y encima, inteligente y sensible.
En su larga cerrera, que ya ocupa la mayoría de sus 57 años de vida, Brian De Palma ha logrado el anhelo secreto de muchos: establecer su propia marca, hacer que su nombre sea su estilo. Al oir su nombre, sabemos por reflejo lo que viene: el hambre de miedo que sin querer nos embarga, las pupilas listas para la acción en el mejor de sus estilos.
No hay que dejarse engañar por las apariencias. Podrá tener barba de profeta y cara tranquila, pero De Palma es el culpable de los estremecimientos que alguna vez nos causaron Carrie, Body Double, Phantom of Paradise y Dressed to Kill, asi como de las emociones puras de Scarface. Untouchables o Carlitos Way.
Hasta sus cambios de registro, como Bonfire of the Vanities o Casualties of War, por no mencionar sus obras menos logradas o desconocidas, están tocadas por su halo personal, y eso, en resumen, distingue a un director verdadero de un mero filmador.
alquilado
Asuntos Pendientes Antes de Morir
(Things to do in Denver when you´re dead)
Que los géneros han muerto, o que al menos, tienen cada vez menos sentido, es una de esas sentencias apocalípticas que se escuchan frecuentemente en el mundo del cine.
Sin embargo, para desmentirlas, de vez en cuando aparece una película sin pretenciones, con mucha discreción y con poco éxito inicial para confirmar lo que todos sospechan y saben en el fondo: los géneros no mueren, simplemente se transforman.
¿Habrá algo mas atípico que un gangster reformado, con un profundo sentido de la ética y una peculiar relación con la muerte?...
Sin embargo, Andy García, el actor que da vida a tan extraño personaje, simboliza a ese viejo héroe triste de novela que busca la justicia, asi él mismo se halle al otro lado de la ley, envuelto en una maraña de sentimientos y compromisos que no le permiten vivir tranquilamente, lo único que en verdad desea. Sacrificios inútiles, algo de sorna y unos personajes francamente caricaturezcos tejen esta trama que usted puede llevarse a casa con la certeza de pasar un buen rato cinematográfico.
Ahora que todo exige etiqueta y clasificación para ser adecuadamente recibido y aceptado, esta obra menor de Gary Felder puede ser un verdadero ejemplo de cine negro en los 90.
bloque de cortos
Algo pasa ciertamente con la creatividad en el mundo. Como si ya la hubiéramos usado toda y no tuvieramos más opción que reciclarla una y otra vez... Aqui un botón de muestra: una nueva película, en rodaje actualmente, cuya base argumental se apresuran a contar los mismos productores, es la célebre Rosemary´s baby. Ahora es la hermosa Charlize Theron (The devil´s advocate) quien, con un corte de cabello sospechosamente parecido al que Mia Farrow usó en su momento, está embarzada del astronauta que interpreta Johnny Depp quien sufre unas alteraciones de comportamiento realmente misteriosas. El director de esta nueva-vieja historia es el debutante Rand Ravich... Y para cambiar el punto de vista, vayamos al caso del masajista ciego, Val Kilmer, que pasa por una serie de momentos difíciles mientras recibe un tratamiento que le devolverá la visión, cosa que al parecer no es absolutamente maravillosa, como lo documenta el Dr. Oliver Sacks en varias obras suyas que dan fundamento a la película. Sus libros se consiguen en nuestro país y uno de ellos ya había sido puesto en pantalla bajo el título de Awakenings con Robert De Niro y Robin Williams, pero no nos desviemos del tema!. En este nuevo caso clínico-cinematográfico donde se explora la readaptación al mundo de alguien que vuelve a ver después de quedar ciego en la infancia temprana (poquísimos casos en el mundo), el romance está encarnado por Mira Sorvino, una arquitecta que descubre lo dificil que es una relación, incluso cuando su pareja recobra la vista. Irwin Winkler (The Net, Night and the city) es el director de esta historia que se llamará, apropiadamente, At first sight.
Braulio Uribe
braulio@elocio.com |
|
|
|