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elocio llevaba meses tratando de lograr esta entrevista. No porque el tal José Gabriel fuera dificil de conseguir, sino porque nos daba mucha pereza ir a Bogotá, y el tipo nunca viene a Medellín. Sin embargo, no pudimos dilatar más este encuentro… es que no podía ser más perfecto este entrevistado para nuestro periódico: un tipo cuya sola razón de existir está basada en la copia (imperfecta, dicho sea de paso) de una de las mayores estrellas de Estados Unidos… David Letterman. Cuando vimos aparecer su programa en la Televisión colombiana creimos en un principio que se trataba de una burla, una parodia. Pero no. Todo en su programa es igual al espacio de la noche de Letterman. El sillón, la foto de la ciudad atrás, las preguntas que hace y hasta el tonto de César Mora es copiado del músico de Letterman que le celebra todo. Esto nos hizo pensar que el tipo, o nos cree a todos bobos, o piensa que él (y sus productores) son los únicos con 500 dólares para ir a Miami. Lo sentimos José, una tia va a Miami cada rato a traer mercancia, y nos lo contó todo.
elocio. Chepe, vamos al grano. No podemos dejar de pensar que vos crees que todos los colombianos, o al menos los que tienen televisión, son totalmente estúpidos.
José Gabriel. ¿Como asi muchachos, hay algo que ustedes saben que yo no sé?
elocio. Mirá, Sabemos que David Letterman existe, hemos visto su programa por años, y como nosotros hay miles, sino millones de colombianos. ¿Cómo es posible que hagás una copia tan increiblemente descarada de su programa, sin parpadear siquiera?
José Gabriel. Perdon, no sé de que diablos están hablando… si la idea de mi programa la maduramos aquí con unos piscos amigos mios en una finca de La Calera. Imagínate ala que me traje un reserva especial de Escocia. Como tu ya lo debes saber, y el resto del país, yo provengo…
elocio. Con parabólica pirata viendo canales gringos, seguro, porque todos los días desde hace muchos años Letterman y unos amigos de él maduraron esa idea y no precisamente en La Calera. Es que hasta la foto de atrás es igual, el angúlo del escritorio, las escalitas, las sillas de los invitados… no sea marica. Las casualidades existen pero aquí sí se te fue la mano.
José Gabriel. Miren señores, no se quién es Letterman, ni si vive en Nueva York y tiene un programa todos los días a las 12 p.m. en NBC, sólo…
elocio. Hey José, esa información no te la suministramos nosotros. ¿Cómo sabés pues el horario y la cadena de TV?
José Gabriel. Muchachos, muchachos, a ver, entendámonos. Ustedes saben lo que yo sé, y de pronto otros por ahí, pero no publiquen esto que nadie les cree y quedan mal y yo bien, como siempre. Yo tengo muchos amigos, mucho conocido por ahí… Imagínense que el otro día me encontré con este pisco, Samper, al que le pagaron la campaña con plata del…
elocio. Chepe, te juramos que no vamos a publicar tu vergüenza, no vamos a decir que lo admitiste pero contanos entonces más, aunque sea por calmar nuestra curiosidad. Por ejemplo, ¿por qué la pelota de César Mora?
José Gabriel. Era una vaina lógica. El tipo se parece al músico de David y estaba como varado esos días y me cobró poquito. Además, se deja manipular fácil y es como ustedes dicen, medio tolondro. Además no tiene ni idea de quién es David Letterman, asi que cree que todo es original, ja, ja. Si el que más se rie soy yo todos los días viendo como sube la sintonía de mi programa, y me llaman fenómeno estos aborígenes. En las revistas, en Semana, en Cromos, en todos lados me sacan…
elocio. Vé, ¿y no te da miedo que alguien te descubra, asi como nosotros?
José Gabriel. No jodan locas, ustedes son pilos pero ingenuos… ¿que me va a pasar? En un país donde un congresista le da un contrato a un amigo para brillar los pisos del Senado por 100 millones de pesos ¿quien me va a reclamar algo a mi?. Yo soy el menos malo por aquí.
elocio. Tenés razón, por supuesto, pero hay algunos que nos ofendemos, que sabemos que este país es básicamente un chiste.
José Gabriel. Un chiste para ustedes pobretones de elocio, sin amigos poderosos ni medios para conseguirlos… Lo que soy yo estoy tomando esto muy en serio sobre todo cuando veo el chequecito gordo de mi nómina cada quincena. Me pagan por hacer la rutina diaria de mi apartamento…jajaja.
elocio. No humillés que nosotros somos muy íntegros, y nos ofende mucho las comparaciones de nómina… Estuvimos sin saber qué era eso casi dos años.
José Gabriel. Hagamos una cosa… No publiquen esto, para que se van a tirar en la diversión sana de tanto televidente agradecido con mi originalidad. Más bien que tal si los invito a mi programa y así los doy a conocer…. Les cobro poquito y a la vuelta de unos días hasta pauta tienen en su panfleto de miseria (sin ofender).
elocio. Bueno hagamos ese trato. No publicamos tu descarada mentira y vos nos sacás adelante. Eso sí, no tenemos plata para pagarte por estar al aire con vos.
José Gabriel. No publiquen pues…
elocio.Si mirá –le mostramos las dos manos con los dedos sin cruzar– nada de publicación...

José Gabriel (ni su apellido sabemos) llama a su chofer y éste nos lleva a la embajada donde veníamos realmente a pedir visa… Infortunadamete dos tipos con pinta de traquetos se nos colaron y les dieron la visa a ellos y a nosotros no, frustrando nuestras aspiraciones migratorias… No nos cansa la guerra (nos pudre), no nos cansa la pobreza (nos preocupa) no nos cansan los apagones, ni los petardos… pero gente como éste nos descompone, literalmente. Gente como el pisco éste o Jorge Barón, con su programa 20/20… Pobrecitos todos nosotros: con el cuerpo aquí, y el pensamiento bronceándose en South Beach.

charlas virtuales, por supuesto, es un ejercicio literario de ficción

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Página actualizada el jueves, 6 abril 2000
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