Permanentemente los medios de comunicación, incluyendo los alternativos, como el suyo, reclaman la mal llamada libertad de prensa, para ampararse en esta figura cuando, como ustedes lo hacen ahora, atentan contra el buen nombre de una institución educativa como el Pre-escolar La Grilla que desde hace 14 años da formación integral a niños y niñas hasta los cinco años de edad.
Aunque su publicación sea una guía práctica para hacer nada, como ustedes mismos lo pregonan, no entiendo en dónde estaba el director o jefe de redacción de su periódico cuando permitió publicar la carta ¿Malas, desde Chiquitas? en la sección Cartas en el Asunto de la edición número 12 del 14 de mayo de 1999.
¿Es que acaso él conoce nuestra institución?, o ¿algún caso de una de nuestras alumnas en malos pasos?, o es que tiene una mente tan cerrada que no alcanza a comprendeer que por muy perdidos que estén los valores en nuestra sociedad, por mucho desorden en la juventud y a pesar de los grandes índices de promiscuidad que se manejan actualmente, nuestras niñas, entre los dos y cinco años máximo, no pueden catalogarse como zorras, perras o cocodrilos del mañana, y si es que él conoce casos concretos, bien valdría la pena, no sólo para su periódico, sino para todos los medios masivos porque sería un fenómeno incluso de interés internacional.
Si ustedes se amparan en la libetad de prensa, o se quieren curar en salud al manifestar que los artículos firmados son responsabilidad directa de sus autores, déjeme decirle que si bien hay libertad existe algo llamado responsabilidad de los medios que deben depurar la información que les llega para que no cometan el gran error que ahora nos afecta, porque aunque ustedes rectifiquen, el daño ya está hecho.
Es muy fácil dañar la honra de los demás, pero muy difícil resarcir el nombre, y es aquí cuando uno se cuestiona si la libertad de prensa justifica el daño que se hace por el afán de ganar lectores o éxitos en la parte comercial.
Apelando al BUEN NOMBRE a que tengo derecho como ciudadana colombiana consagrado en la Constitución de nuestro país, y como dueña y directora de la institución, les solicito que en su próximo número se hagan las rectificaciones del caso en un espacio igual o mayor al que utilizaron para enlodar no sólo el nombre del Pre-escolar sino también el de mis alumnas y sus padres que tienen que soportar que sus bebés sean tildadas irresponsablemente de futuras zorras, perras o cocodrilos como ustedes lo hicieron, así la carta la envíe un supuesto amigo de su medio.
Señor Jaramillo, reciba un consejo que espero haga extensivo a sus compañeros: el prestigio de un medio no se gana sólo con el número de avisos que venda o el tiraje de su periódico. También se gana con la responsabilidad, seriedad y profundidad en el tratamiento de sus publicaciones.
Cuando revise su material no lo descarte sólo pensando en las posibles demandas que pueden entablar, sino en el perjuicio que puedan causar sus publicaciones porque usted también puede ser víctima de los medios de comunicación, no lo olvide.
Finalmente lo invito a usted y a los miembros de su periódico para que conozcan esta institución y constaten la forma cómo se atienden los programas de formación de acuerdo, no sólo a las normas establecidas por la secretaría de educación, sino también a los buenos principios y valores para formar ciudadanos de bien.
Rubiela Pulido B.
Directora
Doña Rubiela: tiene usted toda la razón. Fuimos ligeros, irresponsables y todo lo que usted afirma en su misiva. Sirva este mensaje para ser más cuidadosos con lo que publicamos. Esperamos que la carta ¿Malas, desde Chiquitas? no vaya a afectar su buen nombre, doña Rubiela. Disculpas mil.
Santo remedio
Estando yo sentado una paupérrima tarde en la Clínica Medellín del Poblado, empecé a mirar un aburrido periódico. Cuando levanté una sección, debajo de él se encontraba un periódico con una foto bastante insinuante y un llamativo letrero que decía: DOBLE MORAL, eso fue hoy en la tarde... inmediatamente se desapareció el aburrimiento y era muerto de la risa leyendo esa cosas que ustedes publican... así los conocí y quiero seguir leyéndolos sin necesidad de ir a pasar una aburrida tarde en una clínica
Carlos Fernando Acevedo
Carlos: nos complace saber que el gremio médico no sólo se preocupa por comprarse finca, apartamento y el mejor carro en el menor lapso de tiempo posible, sino que también se interesa por crecer intelectualmente. Ojalá que la próxima nos encuentres en tu casa. Ya tomamos nota de tu suscripción.
Paisa Arrepentido
Me gustó mucho el periódico, no lo conocía porque estuve haciendo no sé qué en Bogotá durante ocho horribles meses. Es mejor Elocio que Suburbia, que tiene mucha programación pero escaso contenido, aunque tiene unos clasificados muy interesantes. En críticas me gustaría una seccioncita un tanto pícara y comentarios sobre restaurantes, discos y otros sitios. Descubrí con Elocio que en Medellín sí hay qué hacer a pesar de lo que digan en Iguasolandia.
Juan B. Rosado
Amigo: es mejor que no hables muy mal de Suburbia porque tenemos grandes amigos allí (pero tienes toda la razón).