Para empezar: felicitaciones. Ante mi total escepticismo han logrado llegar a la edición número 10, y no es que desconfíe de sus capacidades sino que sé lo difícil que es hacer buen periodismo por estos lados. Además conozco muchos intentos fallidos de publicaciones de su estilo que, a pesar de los préstamos a las natilleras de los familiares y las consabidas cajoniadas a las tías, nunca llegaron a la tercera o cuarta edición.
Espero cada quincena con cierto grado de excitación (y no por la llegada del cheque), esperando ver con qué van a salir ustedes; aunque debo admitir también que cada quincena me asalta la idea espantosa de que sea nuestra última vez, y es que como decimos por acá: de eso tan bueno no dan tanto.
Como el objetivo de escribirles esta carta es felicitarlos y animarlos para que continuen trabajando, dejaré para otra ocasión ciertas dudas e inquietudes que me asaltan y que han sido tema de discusión en repetidas oportunidades entre algunos de sus lectores más fieles, como por ejemplo, ¿cómo %$#*&$ se financian? Honestamente esperamos no verlos envueltos en esos cuentos de lavado de dólares o enterarnos de la conformación de Elocio, nuevo cartel colombiano (ahí disculpan la paranoia tan hijue+$¿).
PD: sus mamás tienen razón, no había en la ciudad un periódico así. Suerte y adelante.
Paula Andrea Areiza
Ayy, Paula: escribes tantas cosas, todas ellas tan ciertas, todas ellas tan crudamente ciertas y tan crudamente sinceras que
sólo por gente como vos, no tiramos la toalla. Las cosas están difíciles pero aun seguimos ahí, sorprendiendo
sorprendiéndonos. Si ya nos conoces bien, sabrás que nunca vas a tener una última vez. Como los buenos novios
siempre habrá una siguiente vez. Y en cuanto a lo del Cartel, tranquila: estamos libres de todo mal y peligro.
De Rodillas
Queridos Elocio: la siguiente dirección no es del área metropolitana, pero queda a dos cuadritas de donde se acaba Medellín, y por dos cuadritas más allá no se van a morir mientras que si no recibo Elocio yo sí me muero. Por favor, por favor (estoy de rodillas), les imploro, les suplico, envíenme Elocio periódicamente que ya estoy harta de tenerlo en mis manos gracias a amigos o en lugares públicos. Por los favores recibidos Gracias!!!!
Accedí yo a Calle Luna a departir con mis amigos al calor de unas politas y las deliciosas papas al ajillo que allí ofrecen. La noche iba corriendo y dio la hora de partir. Ya las politas estaban afectando mi cerebelo y pensábamos rematar en el Parque del Periodista, de eso íbamos hablando cuando a la salida se nos atravesó una vieja vestida como con camiseta roja y unos cachos rojitos también muy figuras ellos... Era la portada de una de las publicaciones de Elocio. Nos adentramos en sus hojas y ¡oh sorpresa! la semi-revistica era lo más de bacana. Así que me enamoré de por vida de Elocio, por una atracción diabólica.
Marcela Vásquez Galvis
Marcela: haremos hasta lo imposible por hacerte llegar nuestro órgano
informativo. Y ya que estás de rodillas, pídele al Redentor que te siga acercando a las tentaciones diabólicas.
Alright, Yeah
Encontré el periódico en una cafeteria, lo leí y me pareció wonderful que publicaran cosas como esta.
Kevin Winter Mazarello
Aunque parco, tu comunicado deja ver muchas cosas: acostumbras comer, sabes leer, eres bilingüe, tienes buen gusto y, además, tienes un nombre que te sirviría para bautizar un restaurante. Gracias y ánimo.
Dios te Salve
En efecto: ¡Dios nos libre!
Claudia
Claudi (¿te podemos llamar Claudi?)... nunca nos habían mandado una carta tan corta y contundente, al mismo tiempo. De todas maneras nos queda la duda de si te refieres al Mea Culpa del #11, o si estás matriculada en alguna cristiandad radical.