Yo asistí a la Universidad Alternativa. Tuve un maestro sensacional. Me daba seminarios y conferencias, y me explicaba con lujo de detalles que lo alternativo no era comercial. Ni quería serlo. Ni nunca lo sería.
Pertenecía al universo de los puros, los iluminados que escucharon Violent Femmes y R.E.M. siglos antes que el resto. De los que vieron a Red Hot Chilli Peppers en Lollapalooza (cuando todavía no eran famosos). Los que recibían música, libros y películas directamente desde E-U-R-O-P-A. Los que adoran a Blade Runner, y los que andaban cinco años adelante de los demás mortales. Los que actualmente saben que significa URL y los primeros en resolver Myst. Los que saben la diferencia entre Merlot y Sauvignon. Los escogidos. Los que siempre estarán por encima del resto. Los fabricadores, no del cool sino del pre-cool Los que, cuando jóvenes, eran más in que los padres y hoy día son más in que los hijos. !Que suerte la mía!
Así que con diploma en mano -y una maleta de conocimientos- salí a conquistar el mundo. Naturalmente cuando se es tan avant garde se corren ciertos riesgos. Uno está tan out there que no reside en ninguna parte y poco a poco se va dando cuenta que en la Universidad Alternativa Colombiana no le cuentan la historia completa. ¿The Ramones? ¡Más populares que Cindy Lauper! ¿Johnny Rotten? ¡Vive en una mansión en Beverly Hills! ¿Portishead? ¡Ni se les ocurra escribir que son un grupo de trip-hop! ¿Trip-hop? Otra corriente pasajera de la última década del siglo XX. Mi mentor me había mentido, la Universidad Alternativa me había traicionado.
Sin lugar a donde ir (CBGB´s había perdido su gloria alternativa hace ya bastante rato) decidí unirme al enemigo y buscar por lo alternativo en el lugar menos alternativo de todos: las páginas amarillas. La adicción me consumía, tenía que recuperar mi pre-cool a toda costa. Kerouac me miraba con desprecio desde el más allá.´
Así que con más ánimo que nunca me lancé a la autopista paralela de la vida, tan solo para encontrarla tan transitada como la vía principal: pipas, cannabis, astrología, espiritualidad, hierbas medicinales, derechos humanos, conservacionismo, el movimiento anti-guerra, el anti-racista, ecología, heterosexual, homosexual, bisexual, pansexual, ¿pansexual?!
Demasiadas opciones, problemas y promesas me decía la Revista de Cultura Alternativa. Es hora que volvamos a las raíces, viejas y nuevas. Una persona realmente alternativa se pregunta:
¿Cómo sobrevivimos, como individuos y como pueblos, día tras día y a largo plazo?, ¿Cómo celebramos y cómo escogemos qué y que no celebrar?, ¿Cómo encontramos más balance en nuestras vidas?
Y de repente recordé que había estado perdiendo el tiempo, con mi mentor y con las páginas amarillas y con Ridley Scott. Esas eran las mismas cosas que mi abuelita de 83 años me había repetido una y otra vez, tal vez no con la misma elocuencia, pero por lo menos cada vez que me regañaba y me decía:
mijito, las cosas son como son o dejan de ser
Con el rabo entre las piernas y una lágrima en el ojo tuve que enfrentar la realidad: no tenía otra alternativa.
Rafael Araujo